ESPECIALIDADES DE ENFERMERÍA


  • Qué son las Especialidades de Enfermería.



    Las
    especialidades en Ciencias de la Salud consisten en programas formativos reglados y de carácter oficial que tienen como objeto dotar a los profesionales de Enfermería de los conocimientos, habilidades y actitudes propios de la correspondiente especialidad, de forma progresiva y simultánea a la adquisición de responsabilidades necesarias para su ejercicio autónomo y eficiente, mediante un sistema de práctica profesional programada y supervisada.


    Los títulos de especialista son títulos expedidos por el Ministerio de Sanidad para los que se requiere estar en posesión del título de Diplomado o Graduado Universitario en Enfermería, acceder al sistema de formación correspondiente, y superar las evaluaciones establecidas en cada especialidad durante el programa de formación especializada. 


    La legislación vigente aclara que el titulo de Especialista:


    Es un titulo oficial y válido en todo el Estado.


    Es necesario para utilizar la denominación de especialista.


    Es necesario para ejercer la profesión como especialista.


    Es necesario para ocupar puesto de trabajo en la categoría de enfermera especialista en el sector público y el privado.


    Título de Enfermera/o Especialista


El título de Enfermera/o Especialista, expedido por el Ministerio Sanidad, tiene carácter oficial y validez en todo el territorio del Estado y será necesario para utilizar de modo expreso la denominación de Enfermero Especialista, para ejercer la profesión con tal carácter y para ocupar puestos de trabajo con tal denominación en centros y establecimientos públicos y privados.


  • ¿Qué se requiere para obtener el título de enfermera/o especialista?


Estar en posesión del título de Graduado Universitario en Enfermería o equivalente reconocido u homologado en España.


Haber realizado íntegramente la formación en la especialidad correspondiente, con arreglo a lo establecido en este real decreto. Accediendo a la vía ordinaria vía Enfermero Interno Residente (EIR) o a la vía extraordinaria.


Haber superado las evaluaciones que se establezcan y depositar los derechos de expedición o tasas de expedición del correspondiente título.



  • Tipos de especialidades


En el Real Decreto 450/2005 se reconocen siete especialidades


Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona)



En la Orden SAS/1349/2009 regula la Enfermería Obstétrico-Ginecológica, se define a la matrona como el “profesional reconocido internacionalmente en todos los sistemas sanitarios en los que se considera una figura esencial que incide en un ámbito social tan importante como el de la maternidad y la atención integral durante el ciclo vital de la mujer en todas sus fases: salud reproductiva, climaterio y sexualidad”.


La especialidad de matrona es de mayor desarrollo histórico en España, posicionándose en ocasiones de forma paralela a la enfermería general. Tal es así que los orígenes de su regulación se remontan a la Edad Media. En aquella época eran consideradas como mujeres sabias que asistían el parto, el tratamiento de las enfermedades propias de la mujer y de la infancia.


Hoy en día, el ámbito de actuación de las matronas abarca tanto la Atención Primaria (que incluye centros de salud, comunidad, familia y domicilio) como la Atención Especializada, (que incluye el hospital u otros dispositivos dependientes del mismo). Así mismo, las matronas pueden ejercer su profesión en el sector público, en el privado, por cuenta ajena y por cuenta propia.


Las matronas deben tener una participación en los programas de atención a la mujer en todas las etapas de la vida, de salud sexual y reproductiva y de salud materno-infantil. En estos programas la matrona favorece la normalidad en el proceso fisiológico en la atención del embarazo, parto y puerperio, además de desarrollar actividades de promoción y prevención de su salud sexual, reproductiva y en el climaterio, en consonancia con las demandas de la sociedad y en el marco de políticas globales de salud como la «Estrategia del parto normal» aprobada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en noviembre de 2007.


El período de formación especializada se compone de contenidos teóricos (26%) y de una parte práctica (74%), de la cual un 60-70% se realiza en atención especializada y el otro 30-40% en atención primaria y comunitaria. Las áreas que se han de completar durante la formación incluyen a la Enfermería Maternal y del Recién Nacido, Enfermería de la Mujer y la Familia, Educación para la Salud de la Mujer, Administración de los Servicios Obstétrico-Ginecológicos, Investigación en Enfermería Obstétrico-ginecológica y Legislación y Deontología en Enfermería Obstétrico-Ginecológica.



Enfermería de Salud Mental.


La enfermera especialista en salud mental es el “profesional sanitario que, con una actitud científica responsable y utilizando los medios clínicos y tecnológicos adecuados al desarrollo de la ciencia en cada momento, proporciona una atención especializada en salud mental mediante la prestación de cuidados de enfermería. Estos cuidados especializados se llevan a cabo en los diferentes niveles de atención (promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación de la salud mental), teniendo en cuenta también los factores extrínsecos que intervienen en la aparición de las alteraciones de la salud mental”.


El ámbito de actuación de las enfermeras especialistas en salud mental abarca tanto la atención hospitalaria, en régimen de hospitalización total o parcial, como la atención a la comunidad a través de los centros de salud mental especializados, centros de atención primaria, domicilios, instituciones sociales (escuelas, residencias, centros de acogida…) y/o centros destinados a realizar actividades rehabilitadoras relacionadas con la salud mental. Esta actuación especializada, se desarrolla tanto en los centros del Sistema Nacional de Salud como en centros privados debidamente autorizados.


Los contenidos formativos en Enfermería de Salud Mental incluyen los elementos transversales anteriormente mencionados combinados con otros más específicos, centrados estos en aspectos psicosociales y fundamentos conceptuales y metodológicos de la enfermería de salud mental. El componente práctico del programa se desarrolla en 22 meses de rotaciones en distintas unidades clínicas, entre las que se incluyen las Unidades de Rehabilitación de Media y de Larga estancia, hospitalización de agudos, Unidades especiales y centros de salud mental comunitaria e Infanto-Juvenil.


Enfermería del Trabajo.


Desde su aparición como ámbito profesional a mediados del siglo XX y como especialidad de enfermería en 2005, la Enfermería del Trabajo “aborda los estados de salud de los individuos en su relación con el medio laboral, con el objeto de alcanzar el más alto grado de bienestar físico, mental y social de la población trabajadora, teniendo en cuenta las características individuales del trabajador, del puesto de trabajo y del entorno sociolaboral en que éste se desarrolla”



.Su ámbito de actuación se desarrolla en los servicios de prevención de riesgos laborales y servicios médicos de empresas, así como en organizaciones sanitarias y administraciones públicas, con funciones asistenciales, de docencia y de investigación, entre otras. De todas estas funciones, la investigadora es la que precisa un mayor desarrollo en el ámbito de la enfermería del trabajo, aportando así conocimiento del alcance de sus intervenciones.


Las competencias específicas de la Enfermería del trabajo se agrupan en cinco áreas de actuación: preventiva, asistencial, legal y pericial, de gestión y docente e investigadora. Para alcanzar las competencias requeridas para obtener el título se completará un período de formación, mediante sistema de residencia, cuyos conocimientos teóricos incluyen conceptos generales basados en las áreas de actuación. El componente práctico del programa consiste en un sistema de rotación de 19 meses, en los que se incluye la formación en atención especializada (5 meses y medio), atención primaria (1 mes), servicios de gestión administrativa (2 semanas), servicios de prevención (12 meses), la cual incluye formación en protección radiológica.


Enfermería Geriátrica.


En un contexto de envejecimiento poblacional, especialmente en países occidentales como España, las demandas de cuidados sobre la población anciana con pluripatología de alta cronicidad han aumentado notablemente, y han hecho que se haya constituido un área de conocimiento específico dentro de la enfermería. Por esta razón, los cuidados del paciente geriátrico han de ser liderados por profesionales con competencias adicionales a las adquiridas en los programas de enfermería general, justificando así la actuación de enfermería especializada. En respuesta a esto surge la enfermería geriátrica, que es el “profesional que presta atención y cuidados de enfermería a la población anciana, estando capacitada para enseñar, supervisar, investigar, gestionar y liderar los cuidados destinados a este colectivo en situaciones complejas en las que también actúa como asesor en todos los niveles del sistema sociosanitario”.


El rol de la enfermera especialista en geriatría es el de un profesional autónomo que coordina el proceso de atención al paciente geriátrico, su familia y su entorno, realizando intervenciones que preserven y fomenten la autonomía, teniendo en cuenta las consecuencias de las enfermedades y su complejidad, y asumiendo, en muchas ocasiones, el rol de liderazgo en el equipo interdisciplinar.


El programa formativo se desarrolla mediante un sistema de residencia, que comprende una parte teórica que aporta los conocimientos en distintas áreas, incluyendo gerontología general, experimental, psicológica y social, así como políticas sociosanitarias y competencias transversales. El periodo práctico tiene una duración de 24 meses, en los que el residente ha de rotar 44 semanas en atención especializada, 24 semanas en atención primaria, 24 semanas en instituciones sociales (residencias, centros de día, viviendas tuteladas…) y 4 semanas en otros recursos (comisión de ética, unidad de docencia e investigación, servicio de farmacia, etc.), incluyendo elementos de formación continuada.


Enfermería Familiar y Comunitaria (EFyC).


En los últimos años se ha propuesto una reforma en la atención primaria y comunitaria en España, encaminada a actualizar el sistema y adecuar los servicios a las tendencias en la demanda por la población. Dicha propuesta incluye elementos innovadores que contemplan la potenciación del rol de la enfermería en la gestión de cuidados, mediante protocolos de actuación basados en la evidencia, en la atención de pacientes con enfermedades crónicas. También se contempla incluir la valoración enfermera desde la primera visita del paciente para apertura de historia de salud. Para ello, se plantean objetivos que contribuyan al desarrollo de la especialidad de enfermería familiar y comunitaria en la atención primaria de salud, mediante la creación de las categorías laborales, como definir sus puestos de trabajo y crear procesos específicos de selección de personal. La EFyC es, sin duda, un elemento esencial en el Sistema Nacional de Salud para garantizar una mejora en la continuidad asistencial y la promoción de la salud de las personas en su domicilio.


Dicho marco estratégico tiene en cuenta las características particulares de la EFyC, cuya misión es la “participación profesional en el cuidado compartido de la salud de las personas, las familias y las comunidades, en el ‘continuum’ de su ciclo vital y en los diferentes aspectos de promoción de la salud, prevención de la enfermedad, recuperación y rehabilitación, en su entorno y contexto sociocultural”.


La normativa reguladora reconoce los valores que deben guiar el proceso formativo de la EFyC, que comprende el compromiso con las personas, familias y comunidad; con la sociedad, la equidad y la eficiente gestión de los recursos; con la mejora continua de la calidad; y con la seguridad de los usuarios y los pacientes compromiso con el desarrollo profesional. Su programa de formación guarda una estructura específica, consistente en un sistema de residencia de 22 meses, en los que el residente deberá rotar en atención primaria (13 meses), Atención hospitalaria (5 meses), en los Servicios centrales de Salud Pública y otros (4 meses) y en un centro de Salud Mental (2 semanas), incluyendo servicios de urgencias y de transporte sanitario.


Enfermería Pediátrica


La enfermera especialista en Enfermería Pediátrica es definido como el “profesional capacitado para proporcionar cuidados de enfermería especializados de forma autónoma, durante la infancia y adolescencia, en todos los niveles de atención, incluyendo la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y la asistencia al recién nacido, niño o adolescente sano o enfermo y su rehabilitación, dentro de un equipo multiprofesional y en colaboración con enfermeras especialistas de otras  áreas”.


Su ámbito de actuación aborda el cuidado del recién nacido, el niño y el adolescente, tanto sano como enfermo, tomando parte en la promoción de la salud, así como en los programas pediátricos aplicados a nivel hospitalario como en la comunidad. Es por ello por lo que su figura se ha incluido en el marco estratégico de Atención Primaria de Salud, abordando nuevos campos en la actuación sobre población adolescente.



Las competencias de las enfermeras pediátricas se encaminan a establecer un vínculo profesional con su grupo poblacional y su familia, así como mantener una comunicación eficaz con profesionales e instituciones involucrados en los programas de atención pediátrica. Para ello tiene que ejercer liderazgo y gestionar los servicios de enfermería, de manera que se garantice la mejora de la calidad de los cuidados, todo esto desde un rol asistencial avanzado en los cuidados del paciente pediátrico. Como indican sus competencias transversales, la ética profesional, la investigación y la docencia, entre otros; son también elementos incluidos en su programa de formación.


El programa formativo de las enfermeras pediátricas en España se realiza mediante el sistema de residencia de 22 meses, cuyas rotaciones se desarrollan en Atención Primaria (7 meses), Urgencias Pediátricas (2 meses), Unidades de Pediatría (5 meses), Unidades Neonatales (2 meses), Cuidados Intensivos Neonatales (3 meses) y Cuidados Intensivos Pediátricos (3 meses). Dentro de los cono- cimientos requeridos se incluye la formación en protección radiológica y la realización de turnos de guardia de 24 horas, como parte de los servicios prestados durante la residencia.


Enfermería de Cuidados Médico-Quirúrgicos.


A pesar de que la especialidad de Enfermería Médico-Quirúrgica aparece reconocida por la normativa vigente, aún sigue sin desarrollarse desde su aprobación en 2005. Dado el amplio abanico de ámbitos de actuación que podría componer, aún no se ha conseguido un consenso amplio en lo que se refiere a sus características y contenido y, por tanto, no se ha podido aprobar un programa formativo oficial ni se han creado las correspondientes unidades docentes donde impartir la formación.



Vías de acceso al Título de Especialista.


  • Sistema de Residencia en Unidades Docentes Acreditadas (vía EIR).

  • Expedición de nuevos títulos a partir de los que se suprimen.

  • Acceso excepcional para la obtención del título de Especialista

  • Régimen especial de acceso al título de Especialista en Enfermería del Trabajo.


  • Sistema de Residencia en Unidades Docentes Acreditadas (vía examen)


Quienes pretendan iniciar la formación como enfermera/o residente serán admitidos en una unidad docente acreditada tras superar una prueba anual, única y simultánea de carácter estatal, que ordenará a los aspirantes de acuerdo con los principios de igualdad, mérito y capacidad. Esta prueba se convoca habitualmente en el mes de septiembre y    el examen se suele realizar a finales de enero del siguiente año.


El Ministerio de Sanidad habitualmente convoca dicha prueba, mediante resolución publicada en el BOE, en el mes de septiembre y el examen se suele realizar a finales de enero del siguiente año. Tras superar la prueba general y acceder al grupo de seleccionados, los aspirantes podrán elegir especialidad y la unidad docente acreditada donde cursarán los 24 meses de residencia. Durante ese período, los residentes adquirirán sus competencias mediante el desarrollo de contenido teórico y prácticas clínicas tuteladas, las cuales comprenden un registro de actividades aprobado por la Comisión Nacional de la especialidad y un sistema de evaluación continua, llevado a cabo por cada unidad docente.


La relación formativa remunerada de los residentes se establece mediante contrato laboral a tiempo completo con el centro titular de la unidad docente acreditada donde se vaya a realizar la formación. El contrato inicial será a tiempo completo de 1 año, renovable a un segundo año si se superan los criterios de evaluación.


Prueba Escrita o Examen EIR


El examen EIR es una prueba convocada por el Ministerio de Sanidad que realizan los enfermeros una vez finalizados su grado para adquirir una formación específica. Actualmente, el examen consta de 210 preguntas de respuesta múltiple (tipo test), sobre enfermería, que debe contestarse en un máximo de 5 horas. Cada pregunta acertada vale 3 puntos y cada pregunta fallada resta 1 punto (las respuestas en blanco no suman ni restan). Las preguntas son escogidas por un grupo de expertos seleccionados por el Ministerio de Sanidad.


De las 210 preguntas, 200 son las que se tienen en cuenta para el examen y 10 son de reserva, siendo muy frecuente el uso de 5 a 8 preguntas de las de reserva por problemas de formulación o erratas de las anteriores, lo que da lugar a impugnaciones, que lo realizan la Dirección General de Ordenación Profesional.


A diferencia de otras oposiciones, no se dispone de temario oficial pero de uno ‘oficioso’ elaborado a partir de exámenes de convocatorias anteriores (que son públicos) y permiten constatar el número de preguntas asignados a cada materia, así como los temas más destacados.


La nota obtenida en el examen (90 % de la nota final), junto con la valoración del baremo o expediente académico (10% de la misma), permite clasificar en orden decreciente de puntuación a todos los presentados.


El examen se desarrolla en 4 horas y media de tiempo máximo y se puede realizar en un número de sedes designadas por el Ministerio repartidas por todo el territorio español.


Aquellos opositores que obtengan las puntuaciones más altas escogen, unos meses después del examen, especialidad y el hospital donde realizarán la residencia. La incorporación de los nuevos residentes suele realizarse en el mes de mayo.


Por lo tanto, es un examen que busca ordenar a los aspirantes en una lista, del primero al último, según su puntuación de examen más su baremo académico, para permitir una elección ordenada según ranking de las plazas ofertadas de formación sanitaria especializada. El número de plazas ha ido aumentando en los últimos años y varía en cada convocatoria.


EIR

Para acceder a la formación en especialidades de enfermería es preciso superar una prueba anual, única y simultánea de carácter estatal, que ordenará a los aspirantes de acuerdo con los principios de igualdad, mérito y capacidad. Los aspirantes que la superen serán admitidos en una unidad docente acreditada para iniciar la formación como enfermero residente.

Puedes acceder AQUÍ a la página del acceso a la formación sanitaria especializada.


Acceso excepcional al título de especialista (Disposición transitoria 2ª RD 450/2005).

Para ello, los aspirantes deberán superar una prueba objetiva y previamente encontrarse en una de las siguientes situaciones con anterioridad a la fecha de publicación en el «Boletín Oficial del Estado» de la convocatoria de la prueba anual de carácter estatal en la que, por primera vez, se oferten plazas de formación en la especialidad cuyo título se aspira a obtener.

a) Haber ejercido como enfermero las actividades propias de la especialidad que se solicite durante un período mínimo de cuatro años.

b) Haber ejercido como enfermero las actividades propias de la especialidad que se solicite durante un período mínimo de dos años, siempre que, además, se acredite la adquisición de una formación continuada acreditada según lo previsto en la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de al menos 40 créditos en el campo de la respectiva especialidad. Dicha formación complementaria podrá realizarse durante el plazo de presentación de solicitudes establecido en el apartado 4 de esta disposición transitoria.

c) Haber ejercido durante al menos tres años como profesor de escuelas universitarias de Enfermería y adscritas, en áreas de conocimiento relacionadas con la especialidad de que se trate, siempre que, además, se acredite al menos un año de actividad asistencial en actividades propias de la especialidad solicitada.

Los procesos de acceso excepcional a las especialidades de Enfermería de Salud Mental, Enfermería del Trabajo, Enfermería Geriátrica y Enfermería Pediátrica y a Enfermería Familiar y Comunitaria han finalizado. El programa formativo de la especialidad de Enfermería de Cuidados Medico-Quirúrgicos todavía no ha sido desarrollado.


PLAZAS EN LA PLANTILLA ORGÁNICA DEL SESPA 

Acuerdo de 25 de octubre de 2024, del Consejo de Gobierno, por el que se modifica la plantilla orgánica del Servicio de Salud del Principado de Asturias